La historia de la Zona Franca de Cádiz transcurre paralela a la historia económica de la ciudad desde principios del siglo XIX. La situación geográfica privilegiada de Cádiz propició un cruce de culturas, de razas, de mercancías que enriqueció la zona, la hizo acogedora y ofreció a la ciudad la posibilidad de ser el embrión de un pujante comercio hacia todos los puntos del planeta, estableciéndose relaciones mercantiles durante siglos.

Así, lo que hoy es la Zona Franca de Cádiz se va tejiendo poco a poco con el impulso de todos los gaditanos. Los inicios se remontan al siglo XIII cuando el rey Alfonso X concede a la ciudad algunos privilegios comerciales, tales como la ausencia de restricciones de entrada de mercancías o la eliminación de aranceles.

Durante el siglo XVIII Cádiz una de las ciudades más importantes del mundo, destacando por encima de todas por el comercio de Indias. A ella llegan todos los aires de libertad y en ella vive una población culta, liberal y cosmopolita que propiciará la promulgación de la primera Constitución española en 1812.

En este contexto, la ciudad espera la concesión del Puerto Franco como la única solución considerada por los expertos de la época para paliar la grave crisis económica y social en que se encuentra inmersa la ciudad.

Finalmente, el 21 de febrero de 1829 un Real Decreto del Rey Fernando VII concede a Cádiz definitivamente el Puerto Franco. El mismo Rey en la redacción del Decreto de 1829 cita textualmente: "...Deseando que Cádiz recobre su antiguo esplendor; con vista en lo que me ha sido expuesto, y cediendo a los impulsos de mi paternal corazón, he venido en resolver lo siguiente: el Puerto de Cádiz será franco y en él podrán salir y comerciar libremente los busques de todas las naciones amigas de España con frutos, géneros y efectos de cualquier especie...".

Un siglo después, tras grandes esfuerzos por impulsar el proyecto del Recinto Fiscal, el 11 de junio de 1929 se otorga la Zona Franca a la ciudad mediante un Real Decreto-ley. Cabe destacar que durante el año 2004 el Consorcio celebró los actos de conmemoración de los 175 años de concesión del Puerto Franco y los 75 años del nacimiento de la Zona Franca.

A partir de 1929, en la década de los 30 se escalonarían una serie de leyes y decretos para configurar legalmente la Institución gaditana -Reglamento y Estatutos-.

No obstante, la Zona Franca no comenzó a existir físicamente como la conocemos hoy en día hasta principios de los años 50, cuando la ciudad asiste a las grandes obras que dieron forma al Recinto Fiscal del Consorcio. Hasta esta fecha, una oficina en Cádiz constataba que la capital era una "ciudad privilegiada en los actividades comerciales".

Los primeros documentos que recogen la configuración del Recinto Fiscal datan de 1948, cuando comenzaron los rellenos para levantar el terreno en el que en la actualidad se asienta el nudo industrial de la ciudad. Estas obras fueron duras y los trabajadores que participaron en ellas estaban fuertemente condicionados por las inclemencias del tiempo -que llegaron incluso a obligar a la paralización de los trabajos en varias ocasiones- y por el estado del mar, ya que pasaban la jornada laboral metidos en el agua.

Ya en la década de los sesenta comenzaron a asentarse las primeras empresas en la Zona Franca y, poco a poco, fue configurándose la estructura del Recinto Fiscal que perduda en la actualidad. La década de los 90 fue clave para la modernización de las instalaciones del Consorcio, consolidánse en estos años como instrumento dinamizador del tejido industrial de la provincia de Cádiz.